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viernes, 12 de julio de 2013

Padres del periodista Arturo Taveras hicieron cigarros por más de 60 años

CODIGO 32
Por Ricardo Santana
TAMBORIL, SANTIAGO.- LOS PADRES DEL PERIODISTA ARTURO TAVERAS, LOS ESPOSOS PAULA BAUTISTA POLANCO Y JOSÉ NICOLÁS TAVERAS, SE DEDICARON POR  MÁS DE 60 AÑOS  A LA FABRICACIÓN DE CIGARROS EN CANCA LA PIEDRA, TAMBORIL, EN LA PROVINCIA DE SANTIAGO DE LOS CABALLEROS.

JOSE NICOLAS, FALLECIDO,  TUVO MUCHAS ANECDOTAS  QUE CONTAR DE SUS EXPERIENCIAS EN LA ACTIVIDAD PRODUCTIVA DEL TABACO, QUE AUNQUE TIENE SUS ALTAS Y BAJAS, SIEMPRE SE HA SIDO  UNO DE LOS MEDIOS IMPORTANTES DE SUBSISTENCIA DE NUMEROSAS FAMILIAS DE ESTE MUNICIPIO.

 Taveras, quien tenía 81 años cuando  murió hace tres años, dedicó  65 de su laboriosa vida  a la elaboración de cigarros y a la siembra de tabaco, junto a su esposa. Antes de morir recuerdaba  que en sus largos años de labor en la actividad tabaquera, la experiencia más negativa que tuvo fue cuando en la tiranía de Rafael Leonidas Trujillo Molina se le obligó a tragarse un cigarro,  que fumaba.

“En la época de Trujillo estaba prohibido fabricar y fumar cigarros, pero teníamos que enfrentarnos al riesgo porque no teníamos otra cosa que hacer y teníamos hijos que mantener”, reflexiona el pequeño fabricante de puros.

Según dijo, alguién lo delató ante las autoridades y su casa, donde todavía opera la pequeña fábrica de cigarros, ubicada en la comunidad de Canca la Piedra, hoy distrito municipal de  Tamboril, fue intervenida por guardias trujillistas y autoridades rurales que de inmediato lo hicieron preso.

“Uno de ellos me dio dos tabanás (bofetadas) en la cara y me obligó a tragarme el cigarro que fumaba con todas sus cenizas y eso me provocó un gran malestar estomacal que todavía recuerdo con horror”, significó Taveras.

El anciano señaló que comenzó a sentirse muy mal de salud, pero uno de sus agresores se apiadó de él y diligenció su libertad, con la advertencia de que si lo sorprendían de nuevo fabricando cigarros, le iría peor.

“Desde ese entonces dejé de fumar, aunque fabrico cigarros para que otros los consuman”, explica en tono jocoso Taveras.

La pareja procreó 25 hijos, de los cuales 13 murieron y 12 están con vida, siendo el periodista Arturo Taveras uno de los mas sobresalientes. “No tenía más nada que hacer, mi esposa y yo teníamos que mantener a nuestros hijos y eso era lo único que sabíamos hacer y seguimos fabricando los cigarritos expuestos a cualquier cosa”, rememora.

Su esposa, de 80 años y quien es la pionera de la pequeña fábrica, dice que comenzó a elaborar cigarros desde que tenía nueve años cuando residía en Canca la Reyna, hoy distrito municipal de la provincia Espaillat.

“Nicolás y yo nos conocimos en estos menesteres y duramos todo una vida  haciendo lo mismo y trabajando machete para criar la familia, no sabemos hacer más nada y con esto echamos hacia adelante a nuestros hijos, 12 en total que quedan vivos, de 25 que tuvimos”, subraya Paula Polanco.

Sostiene que comenzó ese oficio en la década de los años 40 ganando cuatro centavos a la semana.

“Con ese dinero, Purila,  mi mamá, me compraba ropa y el resto lo utilizaba para ayuda de la manutención de la familia”, procreada por ella  con mi padre Juan Polanco Bueno, sostiene.

Dijo que pasó por muchas fábricas en Tamboril y su experiencia la llevó a calar posiciones más encumbradas,  hasta llegar a ganar reputación como tabaquera y productora de cigarros..

En Canca la Reyna trabajó con Loduvinos Fernández, Bocho Estévez, en la fabrica de Leonel Cabrera, mientras que en Canca la Piedra trabajo en los almacenes de Pedro Velásquez y Felipin Reynoso, quien los llevó a vivir a esa comunidad.

Doña Paula, quien padece problemas de salud, recuerda que también hacia la delicada labor de comadrona o partera, por lo que en su casa nacieron casi todos los muchachos del lugar, actividad que dejó hace poco a insistencia de su hijo, el periodista Arturo Taveras.


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