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lunes, 18 de octubre de 2010

Aunque lo nieguen, plan contra periodistas no alineados esta en marcha en Tamboril.

CODIGO 32                       
  -PRIMERA PARTE-
  
POR RAMON MARTINEZ
La denuncia  aparecida semana atrás en un escrito del preclaro periodista Arturo Taveras, de que desde la dirección municipal del PLD y la alcaldía local había planes concretos para silenciar a algunos comunicadores, productores de televisión y periodistas "adversos" a la nueva administración del cabildo de Tamboril se está cumpliendo al pié de la letra.
 De acuerdo a lo escrito por Taveras,  el proyecto consistiría  en dar facilidades a los propietarios del canal 6, importante medio de televisión local,  para que operen sin obstáculos en el municipio  a cambio de que estos,   de manera subliminal,  monten presiones contra los productores de programas para que abandonen sus proyectos o se  sumen al oficialismo.

Esas presiones van desde freno o mordaza   en el uso del lenguaje durante sus programas, aumento del costo de los horarios, hasta la cancelación de manera arbitraria sus transmisiones.
 Luis Delfin Bonilla  y Raymond Rojas, - de quienes debo confesar no me gusta su estilo- fueron las primeras victimas del plan que habrían orquestado la alcaldía de Tamboril el PLD,  puesto en marcha en el Canal 6,  vía el superministro que tiene como administrador de esa planta televisora,  quien se cree que el poder o los empleos son para siempre.

Bonilla, -un enfermo perredeista- y Rojas, fueron sacados sin derecho al espacio para su readecuación conductual en el canal 6. Había que sacarlo, porque hay que mandar metamensajes específicos y cumplir acuerdos,  quizás hecho por debajo de la mesa. Punto.

En el rumor público de Tamboril  se dice que Bonilla y Rojas fueron sacados por propuestas expresas que supuestamente promovió el súper administrador, quien extrañamente  tiene a su merced  a los propietarios del canal, quienes de manera inusual han depositado su confianza en una persona que,  más que aplicar reglas de administración de empresas o buena convivencia,  promueve posturas del trasnochado Socialismo que establece que ´´al enemigo: se le aplasta, se saca del mercado o se elimina físicamente´´.

Después de Bonilla y Rojas, probablemente serán José Luís Deschamps, Magdaleno Bonilla, Pedro López, Ricardo Vásquez y Eddy Monsanto. No habrá necesidad de sacar del aire a José Luís Martínez, el niño, porque este vendrá a  vivir a Estados Unidos, luego de conseguir su anhelada residencia.

Cierto, que los comunicadores no pueden caer en la vulgaridad de expresar posturas que más que elevar el debate  o formar nuevas generaciones enciende una estéril y peligrosa confrontación similar a las que promueven vecinas chismosas o personas sin calidad para mantener un discusión con altura.

 Pero también es cierto, que hay que tomar en cuenta - aunque no lo observen los propietarios del canal  que hay televidentes -que por órdenes expresas que obedecen al pago de un salario o al trasnochado fanatismo político- ofenden en el aire al conductor que le permite hablar en su contra, de su familia, o su vida,  en el mismo programa que paga religiosamente.

 De estas dos últimas ideas solo se ha tomado en cuenta  la primera y mas que esa que  hay que aplicar el plan de reducir la presencia en el Canal 6, de comunicadores que,  quizás con un lenguaje chabacano, gustan o son más vistos que los que tienen un lenguaje técnico, que sólo tienen voz para  defender la actual gestión municipal, al actual gobierno y atacar sin reparo a todos los opositores, especialmente a los  que sacan muchos beneficios  o hacen vida en la corporación política mal llamada Partido Revolucionario  Dominicano (PRD).

También hay que recordar que, según la denuncia del periodista Arturo Taveras, el plan contra la prensa no alineada en Tamboril también incluye desacreditar a los periodistas que utilizan los medios digitales para difundir sus críticas e ideas informativas.-

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